Balderrama (Castilla-Leguizamón)

A orillitas del canal,
cuando llega la mañana,
sale cantando la noche 
desde lo de Balderrama.

Adentro puro temblor
del bombo con la baguala.
Y se alborota quemando,
dele chispear la guitarra.

Lucero solito,
brote del alba,
¿dónde iremos a parar
si se apaga Balderrama?

Si uno se pone a cantar,
un cochero lo acompaña
y en cada vaso de vino
tiembla el lucero del alba.

Zamba del amanecer,
arrullo de Balderrama,
canta por la medianoche,
llora por la madrugada.

Lucero solito,
brote del alba,
¿dónde iremos a parar
si se apaga Balderrama?


Hubo una época en que no había fogón en el que no se cantara esta zamba. Hoy, quizás con connotaciones muy diferentes a las que quiso darle el autor al componerla, vol-vemos a preguntarnos dónde iremos a parar si se apaga Balderrama.

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