Estación (García)
Todos sabemos que fue
un verano descalzo y rubio
que arrastraba entre los pies
gotas claras de mar oscuro
En el pecho dos médanos eternos
y en los ojos un cielo transparente
que brillaba atrás del sol,
serena y furiosamente.
Quizás sepan que tenía
una eterna compañera
que reía y se entregaba
desnuda sobre la arena;
que volaba cuando estaba en algún sueño
para despertarse dentro de su dueño,
al que le daba su amor,
hermosa y salvajemente.
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