Completar

Tonada del viejo amor ( Dávalos-Falú)

Yo nunca te he de olvidar
en la arena me escribías;
el viento lo fue borrando
y estoy muy solo mirando el mar.
Qué lindo cuando una vez,
bajo el sol del mediodía,
se abrió tu boca en un beso
como un damasco lleno de miel.
Herida la de tu boca
que lastima sin dolor.
No tengo miedo al invierno
con tu recuerdo lleno de sol.
Quisiera volverte a ver
sonreir frente a la espuma,
tu pelo suelto en el viento
como un torrente de trigo y luz.
Yo sé que no vuelve más
el verano en que te amaba.
Es ancho y negro el olvido
y entra el otoño en mi corazón.


 
Balsa virtual es un proyecto personal desarrollado en la ciudad de Buenos Aires