Ahora le llegó el turno a esa "rara" habilidad de formular un frase sin decir nada. ¿No les resulta conocido?
Estructura vacía:
Es posible utilizar el lenguaje para no decir nada, construyendo, sin embargo, una estructura lingüística bien articulada. Dirigentes y funcionarios suelen caer en esta trampa del lenguaje, por incapacidad o con intención. Arman, entonces, estructuras vacías, adaptables a distintas situaciones, sin contenido válido, pero capaces de engañar a los incautos que se dejan deslumbrar por palabras sonoras hilvanadas por relaciones correctas.
Adolfo Bioy Casares, en su libro Diccionario del Argentino Exquisito, trae al final un cuadro denominado GENERADOR AUTOMATICO DE FRASES TECNICAS (GAFT). Según afirma, se distribuyó en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Es el siguiente:
0 proceso operativo optimizado
1 modelo crítico paralelo
2 equipamiento competitivo integrado
3 criterio intersectorial prioritario
4 recurso dinámico inelástico
5 factor alternativo estratégico
6 coeficiente vegetativo tecnológico
7 programa lineal compatible
8 insumo matricial balanceado
9 producto marginal flexible
Con este cuadro se pueden armar estructuras vacías destinadas a adornar el discurso. Para ello, es suficiente combinar las palabras eligiendo una de cada columna, lo que originará una llamativa frase, muy rimbombante, pero sin sentido.
Ejemplo: 4 de la primera columna + 2 de la segunda + 7 de la tercera.
recurso crítico compatible.
Tomado del libro Cómo hablar bien , de Juan Carlos Dido, Bs. As., Planeta, 2003.